El crecimiento de la producción trae consigo un problema conocido: más carga contaminante para la PTAR, y con ella, el riesgo de perder capacidad biológica, generar olores por H₂S e incumplir la normativa ambiental. En la temporada 2025, una empresa agroindustrial enfrentó justamente ese escenario: 14% más de carga orgánica, 50% más de sólidos suspendidos, y peaks de 64.000 kg DQO/día sobre una planta diseñada para 50.000 kg DQO/día.
La capacidad de tratamiento biológico no se construye durante la temporada; se construye antes de que comience. Meses antes del peak de producción, Newcalgon desarrolló progresivamente una biomasa robusta y adaptada al efluente específico del cliente, sostenida con monitoreo continuo y ajuste permanente de la aireación, sin ampliar infraestructura.

El resultado.
- Absorbió peaks de carga muy por sobre su capacidad nominal de diseño, sin perder estabilidad biológica.
- Mantuvo el sistema DAF con ~80% de eficiencia en remoción de SST, protegiendo la etapa biológica.
- Operó sin generar olores molestos, evitando conflictos con las comunidades cercanas.
- Incrementó su capacidad real de tratamiento usando la infraestructura existente, sin inversión en ampliación.
Newcalgon actúa como socio estratégico que convierte el crecimiento de su producción en continuidad operacional, cumplimiento ambiental y tranquilidad para su negocio.
Qué hay detrás de esos resultados: el fundamento de ingeniería.
La magnitud real de la sobrecarga.
La carga máxima registrada (64.000 kg DQO/día) representó un 28% por sobre la capacidad nominal de diseño (50.000 kg DQO/día), en un contexto donde además ingresaron un 50% más de sólidos suspendidos totales (SST) que en la temporada anterior. Un evento de esta magnitud, sin preparación previa, típicamente provoca lavado de biomasa (washout), caída del oxígeno disuelto (OD) y pérdida de capacidad de remoción de DQO/DBO.
Acondicionamiento biológico progresivo.
En lugar de reaccionar ante el peak de carga, el programa se enfocó en preparar el reactor biológico con antelación mediante control de edad de lodo (SRT) y ajuste progresivo de la relación alimento/microorganismo (F/M). Esto permite que la comunidad microbiana se desarrolle de forma gradual y quede acoplada a la carga orgánica específica del efluente, en vez de exponerla de forma abrupta a un incremento del 14% en DQO. Una biomasa madura y bien acondicionada tolera peaks de carga con menor riesgo de washout y con una recuperación más rápida del sistema tras cada evento.
Control de aireación como barrera contra el H₂S.
La generación de sulfuro de hidrógeno (H₂S) está directamente asociada a la aparición de zonas con bajo oxígeno disuelto, donde se favorece la actividad de bacterias sulfato-reductoras en condiciones sépticas. El monitoreo continuo de OD y temperatura, junto con el ajuste de la estrategia de aireación en puntos críticos, evita la formación de estas zonas anaerobias. Este es el mecanismo técnico detrás del resultado de cero reclamos por olores durante cinco temporadas consecutivas: no es un efecto colateral, es una variable gestionada activamente.
Rol del pretratamiento DAF.
El sistema de flotación por aire disuelto (DAF) sostuvo una eficiencia promedio cercana al 80% en remoción de SST, reduciendo la carga de sólidos y materia orgánica insoluble que llega a la etapa biológica. Este pretratamiento efectivo es lo que permite que el reactor biológico opere dentro de un rango de carga manejable incluso cuando el afluente bruto se incrementa, protegiendo el SRT y evitando que la sobrecarga de sólidos comprometa la biomasa desarrollada.
Indicadores monitoreados durante la temporada

El resultado comercial (continuidad, cumplimiento, cero reclamos) es la consecuencia visible de una gestión técnica activa sobre SRT, OD y pretratamiento, no de sobredimensionar infraestructura.